Ya estamos de vuelta

Ya estamos de vuelta

 

Con un agradecimiento consciente y verdadero, muchos de nosotros hemos podido disfrutar de unos días de descanso. Otros muchos no, porque su situación personal o familiar no se lo ha permitido. Corren tiempos duros y lo mínimo es mostrarnos agradecidos y serviciales, especialmente, para con  todos aquellos que no han podido disfrutar de un cierto tiempo de sosiego. Si volvemos sosegados, podemos ofrecer ese fruto del sosiego, que es la visión serena de las cosas, es decir, las cosas sin esa carga de preocupación – que muchas veces es por motivos serios y reales, no es fruto de una preocupación por tener más, sino por ser más – , o por lo menos amortiguada para que ellos puedan encontrar un cierto descanso y un contacto más optimista, no en sentido de “dulzón”, pues la vida real , es y algo que si esta en nuestra mano es al menos un rato de conversación , donde el otro tiene la posibilidad de desahogarse y quizá también de encontrar un poco de luz para sus cosas.

Hemos de pensar con cabeza y descubrir que con certeza, a través de las cosas, las actividades corrientes de cada uno, es como podemos contribuir a lograr que nuestro entorno se vuelva cada vez “más entrañablemente humano”. No nos engañemos. Los demás quieren y buscan paz, alegría y tarto humano cordial, y si estamos constantemente pendientes de “lo mío”, corremos el riesgo de vivir sin enterarnos.

Casualmente estos días me he puesto a ver la televisión con mis hijos, para ver alguna película que merece la pena. En los intermedios, la publicidad de los anunciantes, te das cuenta de que siguen “robando de forma descarada” legítimos aspectos valiosos del ser humano, tratan de robarnos nuestra autoestima, con la simple intención de tratar de vendernos, algo que en realidad no nos interesa, sencillamente, ellos tratan de “crear” en nosotros, hábitos de consumo, para ello muchas veces no tienen ningún inconveniente en  rebajar aspectos vitales “estructurantes” de la personalidad humana – da lo mismo en su caso cualquier persona, lo importante es vender, a costa de “destruir” si ese es el caso-. Uno de los oficios más antiguo es vender. En su origen se daba el trueque, que era lo más inmediato para satisfacer una necesidad real, pues los bienes más “necesarios” , de modo habitual ,no tiene por qué darse  un mismo sitio, y entre un grupo de las mismas personas, sino que lo ordinario ha sido siempre , recurrir a un comercio equitativo, no basado ni en monopolios , ni en situaciones ventajosas de mercado – la ambición esta siempre rondando el corazón de los hombres, para abusar y no vivir con honradez en trato justo entre seres humanos – .

Esto que he dicho, no es ni mucho menos, un llamamiento a prohibir ni la televisión, ni el legítimo derecho a  la información veraz, ni la vuelta al trueque. Sencillamente es recordar que cada vida humana, con independencia “del superficial valor social” que es lo que regularmente ronda en muchas cabezas, tiene un valor profundo y una dignidad innegable, que está y estará siempre por encima, de la “multitud” de formas de “manipulación” aquella a la que quieren someternos un montón de gentes, con tal de ganar dinero, control sobre nuestras personas, un futuro y un estilo de vida , previsto por ellos, donde lo demás importan un pimiento con tal de que algunos, triunfen sobre su ideal, social, político, ideológico … etc.

La vida humana – aquí también incluyo a las personas no nacidas, porque no les han dejado, les han privado del derecho más fundamental – de cualquier persona, vale infinitamente más que cualquier seducción. Todos aquellos que practican la manipulación de algún modo, no se sienten responsables de lo que pueda ocurrir a los otros, viven con fruición su tiempo presente, anestesiados por su vida de burbuja.

Es necesario volver a ser creativos. Una buenísima alternativa a la tele, son los libros, la lectura, que nos pone en contacto con gentes de hoy o de ayer, que se han encontrado en su periodo histórico, aquello que les tocó vivir, con los mismos problemas y las inquietudes que nosotros, es importante saber cómo intentaron resolver las cosas, y como renunciaron con entereza a cosas que no iban, y como dieron nuevo cauce, con auténtica creatividad a aquello que defendía sus personalidades y estructuraba su ser solidario, responsable y feliz, para con los demás.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s